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ARTÍCULO

Controlar los niveles del recuento de células somáticas en la leche

Joanne Siciliano-Jones, Ph.D.
Winston Ingalls
Publicado: December 13, 2001
Este artículo explora la conexión directa entre diferentes puntos de la gestión de una granja de leche y su potencial impacto en el SCC (Recuento de Células Somáticas) y la calidad de la leche.
 

El recuento de células somáticas (SCC) es un dato muy importante para los productores de leche tanto porque los recuentos que son demasiado altos pueden derivar en una leche de baja calidad o incluso de leche inservible, como porque el SCC se puede usar para vigilar los casos de mamitis en la granja. Además, el SCC se usa muy frecuentemente para determinar el precio de la leche en función de su calidad. A pesar de que la mayoría de la gente piensa en el control de la mamitis como única función del recuento, hay que tener en cuenta otros aspectos de la gestión de la granja. Los ganaderos y lecheros deben entender que hay una conexión directa entre diferentes puntos de la gestión y el impacto potencial en el SCC y la calidad de la leche.

Muchos artículos para el control de la mamitis tratan los procedimientos de ordeño y la gestión de las infecciones existentes. Controlar la mamitis reducirá el recuento de células somáticas. Una manera básica de controlar la mamitis incluye mantener en buen funcionamiento el sistema de ordeño, asegurarse de que los pezones de las vacas están limpios y secos, conseguir que el agarre y desprendimiento de las unidades de ordeño se haga con la mínima entrada de aire posible, y una retirada rápida de la pezonera cuando el flujo de leche llega a un nivel bajo.

Para desarrollar un programa de gestión de la mamitis completo, los productores deben ir más allá de loa procesos de ordeño adecuados y el tratamiento de las vacas secas y en lactación. Un variado número de factores influirá en la tasa de nuevas infecciones, tasa que a su vez influirá en el recuento de células somáticas. 

Asegurarse de que las vacas y los bebederos están limpios.

Un entorno sucio llevará a un crecimiento de las bacterias en el ambiente. Unos niveles altos de bacterias en el ambiente aumentarán la probabilidad de infecciones en la ubre.

Eliminar el pelo de las ubres. 

El pelo largo en las ubres conlleva más suciedad, agua, y bacterias acumuladas en la ubre. Estos elementos pueden entrar en la pezonera durante el ordeño y acabar derivando en un caso de mamitis. También pueden llegar hasta el tanque y contribuir a aumentar el recuento bacteriano en la leche.

Limpiar los establos.

Una norma común es arrodillarse en las camas de los establos. Si las rodilleras de sus pantalones no están secas cuando se levante, los establos no están lo suficientemente limpios. Además, algunos materiales de ciertas camas pueden dar pie a mayor número de bacterias. Las camas de largas extensiones de polvo suelen tener mayores niveles de crecimiento bacteriano debido a la extensión de la superficie que cubren. Por ejemplo, las camas de serrín verde están frecuentemente asociadas con problemas de mamitis Klebsiella. Mejorar los materiales de las camas y/o trabajar muy de cerca con los expertos en mamitis locales puede ayudar a eliminar estas fuentes bacterianas en el ambiente. Cambiar frecuentemente los materiales del suelo y usar más camas también puede ayudar a reducir la carga bacteriana en el entorno.  

Control diario de las vacas secas en busca de síntomas de mamitis clínica.

La terapia en las vacas secas es mucho más efectiva que la terapia con antibióticos durante la lactación.

Limpiar las camas de esas vacas secas.

El sistema inmunológico de la vaca está en sus niveles más bajos durante el parto. Arrodíllese en las camas de las vacas y de los terneros. Si no se levanta con los pantalones secos y limpios, empiece a limpiar más a menudo y a considerar usar más material para el suelo.

Prestar una atención especial a las camas de los partos.

Cuando una vaca está pariendo, tanto su ubre como su tracto reproductivo están abiertos al entorno. Si a esto añadimos que su sistema inmunológico no funciona muy bien, podemos entender por que las infecciones de ubre y de útero son tan normales durante el parto. Lo ideal sería que cada vaca realizará el parto en una cama limpia y recién colocada. 

Desinfectar las camas entre vaca y vaca es todavía mejor. La mejor forma de desinfectar el lugar del parto es limpiarlo y dejarlo vacío y desocupado durante un día más o menos. La mayoría de las bacterias no toleran la exposición a la luz, el aire y no sobreviven en condiciones secas. En muchas granjas dejar una zona de parto desocupada durante 24 horas no es práctico. En estos casos, el uso de desinfectantes puede ayudar. Debe tenerse en cuenta que la materia orgánica (estiércol y material para camas) reducirá la eficacia del desinfectante, por lo que será necesario aumentar la cantidad usada. No olvide esto porque es bastante difícil de controlar, hable con su veterinario para desarrollar un plan que se ajuste a sus necesidades.  

Hay que recordar que la bajada de la leche y la pérdida del cierre del cuello del útero puede ocurrir antes del trabajo activo. Si su protocolo estándar es mover las vacas a la zona de parto cuando las patas del ternero aparecen, necesitará tener en cuenta la limpieza de la cama desde la que se ha trasladado a la vaca. 

Aumentar la limpieza en las salas de ordeño.

Los pulsadores y controladores de vacío sucios pueden funcionar mal y causar daños finales en los pezones que ayudarán a aumentar la tasa de nuevas infecciones. También, cada vez que hay una caída de pezoneras, la leche y cualquier bacteria presente se puede propulsar a través del pezón hasta la ubre. Manteniendo el nivel de limpieza más alto posible se minimizará el nivel bacteriano en la sala de ordeño. Esto reducirá las posibilidades de infección durante el proceso de ordeño.

No hay que olvidar que el personal de ordeño también puede ser una fuente de contaminación bacteriana que puede ayudar a propagar la mamitis. Cualquiera que trabaje en otra parte de la granja debe cambiarse de ropa y lavarse las manos y los brazos (incluso mejor si se ducha) antes de ordeñar a las vacas. Deben llevar guantes durante el ordeño ya que se ha demostrado que reducen la exposición a las bacterias. También es importante cambiarse de guantes al final de cada ordeño. 

La leche de las vacas frescas más tempo en el tanque.

La leche de vacas frescas normalmente tiene un SCC mayor. Quitar esta leche del tanque puede reducir el recuento total del tanque, pero puede que no sea práctico o económicamente rentable. Además, la leche de una vaca fresca que no tenga problemas tendrá un SCC de  300,000/ml o menos durante los 5 días siguientes al parto si no ha tenido problemas de infección. No es muy práctico y suele no ser viable económicamente quitar la leche de las vacas frescas más allá de las 72-96 horas después del parto dependiendo del producto usado.

Regularidad entre los ordeñadores en los tratamientos de pezones después del ordeño.

Un programa regular de tratamiento del pezón después del ordeño mejorará el control de la mamitis. A consistent post-dip program will pay dividends in mastitis control. Con los cambios en la plantilla de la granja, es muy fácil que los procedimientos de ordeño cambien sin que lo sepa el gerente. Muchas granjas hacen programas de procedimiento después del ordeño para describir cómo preparar a las vacas, colocar las unidades, quitar las unidades y aplicar los tratamientos a los pezones; también hacen hincapié en llevar guantes y cuándo lavarse las manos. Estos programas ayudan a todo el mundo a entender lo que se espera de ellos y ayuda a eliminar las incongruencias asociadas a las rotaciones de personal.

Regularidad en el programa de tratamiento de vacas secas para todas las vacas.

Los tratamientos con antibióticos de las vacas secas es una de las formas más efectivas para eliminar infecciones existentes. Tratar a las vacas durante el periodo seco es efectivo en un 80-90% en la eliminación de infecciones, mientras que el tratamiento durante la lactación tiene sólo un 30-40% de efectividad. Esto pasa porque los antibióticos diseñados para vacas secas pueden formularse para contener mayores niveles de actividad antibiótica durante periodos más largos sin preocuparse de los residuos que puedan quedar en la leche.

Cuando administre los tratamientos a las vacas secas asegúrese de que los pezones se lavan almohadillas de algodón con alcohol. De otra forma, los tratamientos de las vacas secas pueden acabar introduciendo un gran número de bacterias en la ubre y causar más mal que bien.

Algunos estudios han demostrado mejoras usando tratamientos de vacas secas en terneras. Si la mamitis en las terneras es un problema en su granja, discuta el tratamiento antibiótico de las terneras con su veterinario.

El sellador de pezones también se debe considerar una parte del tratamiento de las vacas secas. Después de que los pezones se hayan tratado con antibióticos, se puede aplicar el sellador de pezones para ayudar al sellado y prevenir que las bacterias del entorno entren en la ubre. 

Un programa de nutrición sólido y consistente para los terneros, las vacas secas y las vacas en lactancia.

Las vacas que paren en primavera deberían pasar por el programa pre-fresco del ganado para asegurarse una buena nutrición antes del parto. Un programa de nutrición sólido, con especial atención a las vitaminas y los minerales, mejorará la función general del sistema inmunológico del animal.

Menos estrés ambiental para todas las vacas.

Las vacas estresadas registran mayores niveles de hormonas que anulan la función inmunológica en su sangre. Un buen confort animal, procesos de guiado correctos, y suficientes establos, agua y alimento forman parte de las normas a seguir para reducir los niveles de estrés del ganado. Una granja con niveles de estrés bajos tendrá un sistema inmunológico mejor preparado.

 

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