 Marcelo Carvalho y Paul Martin
Presentó directamente la respuesta de porqué los ganaderos de California no conocen los gastos: es el impacto de los costes. Los costes de energía de una granja láctea en California suponen un 2 por ciento del total de los costes, mientras que los gastos de alimentación representan entre un 52 y un 61 por ciento. Los ganaderos se centran en gestionar éstos últimos. Parte de esos costes vienen del transporte. A veces el alimento tiene que transportarse más de 1.000 millas. Pero el transporte no es la mayor preocupación de los ganaderos, sino el aumento del precio de los alimentos. Durante la Cumbre el precio del maíz subió hasta su máximo histórico: US$ 7.92 por bushel (25.4 kg). Esto es una consecuencia del crecimiento de la demanda para bio-combustibles y las inundaciones que arruinaron el grano en el Corn Belt.
Amplio margen en los costes de energía
Cuanto más intensiva es una granja, más energía consume. Sin embargo los costes de energía son una pequeña parte de los costes totales, aún así los ganaderos de todo el mundo pueden ahorrar dinero prestando atención a estos costes. Paul Martin ofreció como ejemplo el amplio margen en costes de energía por granja en California: desde 350 Kwh por vaca y año, hasta más de 2.000 Kwh por vaca. “Tienen una factura, saben que es alta, pero desconocen de dónde vienen esos gastos”. Anna Hall, del National Farmers Union UK, dijo lo mismo. Tampoco saben dónde se originan los costes de energía y agua.
Hay mucho que ganar
La eficacia es la palabra clave. Hay mucho que ganar, pero al mismo tiempo hay una necesidad imperiosa de soluciones nuevas. “Dennos las medidas”, dijo el ganadero John Noble. “Si se hace así, la ganadería láctea podría ser sostenible”, añadió David Ludington de la Cornell University en EU. Subrayó que la energía será más cara en el futuro, por lo que la importancia de la gestión de la energía aumenta. Además, una consecuencia de la energía cara es un aumento de los precios de los fertilizantes. Usar el estiércol y conocer los minerales que se encuentran en él es una posible solución a este problema.
Eficacia, control y conservación
Por supuesto hay muchas opciones obvias para los ganaderos para poder ser más eficientes en la gestión de la energía: usar equipos energéticos eficaces (edificios, ventiladores, bombas) y realizar un mantenimiento y chequeo regular de dicho equipamiento. La conservación de la energía sobrante también ayuda.
El metano convertido en electricidad
La ganadería láctea no es sólo usuario, también produce energía. Paul Martin nos ofreció una visión general de las posibilidades, desde molinos de viento hasta placas solares, o desde el uso de agua caliente a las opciones geotermales. El estiércol (en combinación con otros materiales) es una fuente de energía muy interesante en los bio-digesters. Es diferente en cada región, y en algunas es plausible la solución mientras que no lo es en otras. En California el coste es de US$ 1,000 por vaca y los ganaderos no consiguen sacarle beneficio. En otros países un bio-digester es muy rentable.
Camiones que funcionan con metano
El metano presente en el estiércol se puede usar para generar electricidad, producir agua caliente, e incluso como uso directo como gas. Si se condensa se puede usar como carburante para vehículos. California empezará un experimento basado en hacer funcionar camiones con gas metano condensado. Si se convierte en un éxito en el futuro dependerá del precio del petróleo. “Tenemos que descubrir cuándo es competitivo el metano condensado”, dijo el director californiano. Técnicamente se puede llevar a cabo. “Ya se hizo durante la Segunda Guerra Mundial cuando los coches en Europa funcionaban con madera.” Fue muy insistente en este punto, ya que podría ofrecer muchas posibilidades en la promoción de la ganadería láctea. “Podemos decir a los consumidores que les proporcionamos tanto un importante nutriente como carburante.” |