INTRODUCCIÓN
En estos últimos años ha habido un aumento notable de publicaciones de investigación aplicada a la conducta de la vaca. En la actualidad, muchos de los grupos de investigación más activos sobre la conducta de ganado lechero se encuentran en Europa y Canadá. Necesitamos más investigación dedicada en los EUA de la conducta aplicada, y mayores esfuerzos de colaboración, con el objetivo de desarrollar herramientas en apoyo de la toma de decisiones ayudando al productor y al asesor a tomar decisiones rentables adaptando correctamente las respuestas de conducta a las instalaciones y al manejo, como también a los cambios relacionados con el desempeño de cada vaca y del hato entero.
Necesitamos saber diferenciar entre la respuesta individual de la vaca a una rutina de manejo, y el retorno económico adoptando una rutina de manejo al hato entero. Los diagramas 1a y b proveen un ejemplo de este concepto utilizando una respuesta hipotética o estilizada a la densidad de población de ganado a base de una sola vaca o del hato entero. En este ejemplo, las pocas investigaciones publicadas demuestran claras implicaciones por haber sub- y sobrecargado los recursos de alimentación y alojamiento. La mayoría de las investigaciones han sido enfocadas en la respuesta de la vaca individual, pero se requiere de una herramienta útil y comprensiva para tomar decisiones sobre la respuesta del hato entero (como la integración de respuestas a corrales múltiples) y del impacto de la población de ganado en la rentabilidad de largo plazo. Un objetivo de investigación apropiado debe ser cómo lograr el punto de inflexión en Diagrama 1b donde el retorno económico de la explotación está optimizado. Podemos suponer que la densidad óptima puede variar entre un establo y otro, y por consiguiente no se puede nunca determinar “una densidad óptima de ganado”. Sin embargo, podemos identificar los factores primarios que más influyen en la densidad óptima de ganado para cualquier establo particular y luego desarrollar herramientas de decisión que conduzcan a una solución óptima (en este ejemplo, la densidad de ganado que maximiza el retorno económico de largo plazo).
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Cow response: Respuesta de la vaca Stocking density: Densidad de población de ganado
Economic return/herd: Retorno económico/hato Stocking density: Densidad de población de ganado Diagrama 1. Respuesta estilizada a la densidad de ganado al cambiarla de una población subcargada a sobrecargada a base de la vaca individual (a) como también tomando en cuenta el impacto económico sobre el hato entero (b).
Con un enfoque inicial a la respuesta de la conducta de la vaca, el primer propósito de este artículo es de revisar brevemente la base actual de conocimientos de factores selectos que influyen en la conducta de consumo, descanso, y rumiación. Específicamente, abordaremos los factores principales que influyen en la respuesta de la vaca dentro del hato inclusive la densidad de población del ganado y estrategias de agrupación. Finalmente, una simple versión preliminar de una hoja de cálculo para evaluar el presupuesto de tiempo de la vaca. A largo plazo, debemos considerar de qué manera se puede incorporar esta información de conducta en herramientas como el Sistema de Proteína de Carbohidratos Netos de Cornell (CNCPS, por sus siglas en inglés) y los modelos lecheros CPM.
EL PRESUPUESTO DE TIEMPO DE UNA VACA LECHERA
Esencialmente, el presupuesto de tiempo de 24 horas representa la respuesta neta de una vaca a su medio ambiente. Desviaciones en cualquier hato de estas rutinas de conducta representan variaciones de una conducta natural y pueden servir como base para evaluar el desempeño y pérdida económica debido a pobres estrategias de manejo. Tabla 1 ofrece un presupuesto simplificado del tiempo diario de ganado lactante, adaptado de Grant y Albright (2000).
Tabla 1. Presupuesto de tiempo por actividad y día de una vaca lechera lactante.
| Actividad |
Tiempo por actividad / día |
| Consumiendo alimento |
3 a 5 h (9 a 14 veces por día) |
| Descansando / acostada |
12 a 14 horas |
| Interacciones sociales |
2 a 3 horas |
| Rumiando |
7 a 10 horas |
| Tomando agua |
30 minutos |
| Fuera del corral (ordeños, traslados) |
2.5 a 3.5 horas |
Albright (1993) midió el presupuesto de tiempo de la conducta diaria de una vaca (Beecher Arlinda Ellen) en la lactancia durante la cual hizo un record mundial de producción de leche básicamente alojada en una casilla de cuatro paredes. Los datos mostraron que había pasado 6.3 h/d comiendo, 13.9 h/d descansando (acostada), y 8 h/d rumiando (7.5 h/d acostada y 30 min. parada). Matzke (2003) comparó el presupuesto de tiempo del 10% de las vacas de mayor producción versus el presupuesto de tiempo promedio del hato entero. Tabla 2 compara el presupuesto de tiempo de conducta diaria de las vacas de mayor producción versus las vacas promedio. Es notable que estas vacas élite, como también Beecher Arlinda Ellen (la primera vaca que produjo >22,600 Kg. de leche en una lactancia), todas descansaron durante 14 h/d. Podría uno especular que la necesidad real de descanso es cerca de 14 h/d para las vacas de mayor producción, más bien que las 10 a 12 h/d generalmente propuestas. Una analogía apropiada podría ser de formular raciones que satisfagan los requerimientos de las vacas que se encuentran encima del nivel de producción promedio. A la mejor debemos diseñar instalaciones y desarrollar rutinas de manejo que permiten que las vacas tengan acceso a sus cubículos hasta 14 horas diarias; las vacas que requieren menos de esta cantidad de horas, utilizarán el tiempo para otras conductas mientras las vacas de mayor producción tendrán acceso adecuado a los cubículos. Acabamos de completar la recopilación de siete años de datos de conducta de una variedad de experimentos en el Instituto y esperamos poder definir mejor la relación entre el descanso mas otras conductas y la productividad.
Tabla 2. Presupuesto de tiempo de conducta diaria del 10% de las vacas de mayor producción y vacas de producción promedio (horas por día). Adaptado de Matzke (2003).1
| Actividad |
El mejor 10% |
Promedio |
| Comiendo en el comedero |
5.5 |
5.5 |
| Descansando |
14.1a |
11.8b |
| Paradas en los pasillos |
1.1b |
2.2a |
| Subidas en sus cubículos |
0.5b |
1.4a |
| Tomando agua |
0.3 |
0.4 |
abMeans within a row differ (P < 0.05). 1Adapted from Matzke (2003). Es obvio que las vacas necesitan realizar ciertas actividades todos los días, y no podemos permitir que nuestras rutinas de manejo interfieran. Si sumamos la cantidad de horas requeridas cada día para satisfacer las necesidades básicas de conducta, se acerca de 20 a 21 horas por día: 5 a 5.5 h/d para comer + 12 a 14 h/d acostadas/descansando (incluye 6 horas de rumiación) + 4 h/d para rumiar en posición parada + 30 min. /d para tomar agua. Si agregamos sólo 30 min. /d para otras actividades como aseo y otras interacciones, el tiempo total requerido en el presupuesto es de 20.5 a 21.5 horas por día (Grant, 1999). Dada esta necesidad de tiempo, es fácil de ver cómo nuestras prácticas de manejo pueden perturbar el presupuesto normal de tiempo de la vaca. Estrategias de agrupación incorrectas que resultan en sobrepoblación de ganado y tiempo excesivo en los corrales de espera son dos maneras comunes de perturbar el presupuesto de tiempo y disminuir la productividad del hato.
LA ALIMENTACIÓN DE VACAS LECHERAS EN UN MEDIO AMBIENTE COMPETITIVO
El alimento es el impulsor principal del ganado lechero (Metz, 1985), y por consiguiente cualquier intento de pronosticar la respuesta de la vaca a cualquier ambiente particular también debe describir su respuesta a la alimentación. Al tener una situación competitiva en el comedero, las vacas dominantes obviamente pasan más tiempo comiendo que vacas de rangos sociales inferiores. Es inevitable que no haya competencia dentro de un grupo de vacas; incluso en condiciones de acceso ilimitado al alimento, algunas vacas tienden a buscar ventajas sobre otras vacas (Olofsson, 1999). Hasta la fecha, la base de datos más comprensiva del comportamiento del ganado lechero comiendo en un medio ambiento no competitivo ha sido recopilada por Dado y Allen (1994). Sin embargo, informes similares del comportamiento en medio ambientes competitivos están en espera de avances de los sistemas de medición. Sistemas convencionales para medir el comportamiento al comer y el consumo, como el sistema Calan Gates, han supuesto limitaciones del comportamiento natural ingestivo. Recientemente, investigadores canadienses han informado de un sistema que captura datos de conducta de la alimentación extensiva, pero no así la ingestión asociada de materia seca (Devries et al., 2003). Por lo tanto, no se puede determinar el volumen del alimento ni la tasa de consumo. El diagrama 2 muestra un gráfico típico de la actividad de alimentación de 24 horas de vacas alojadas en un medio ambiente competitivo utilizando el sistema de monitoreo de conducta reportado por DeVries et al. (2003).
 Percentage (%) of cows: Porcentaje (%) de vacas Time (h): Tiempo (h)
milking: ordeño feeding: comiendo push-up: refuerzo feeding: comiendo milking: ordeño push-up: refuerzo
Diagrama 2. Alimentación de vacas lecheras durante 24 horas en un medio ambiente competitivo (adaptado de DeVries et al., 2003).
Un reporte reciente de España (Bach et al., 2004) ratificó el uso de un sistema computarizado para monitorear la conducta de ingestión y el consumo individual de alimento de las vacas en un típico medio ambiento competitivo. El sistema era capaz de medir el número de visitas al comedero por vaca, la duración de cada visita, la cantidad de alimento consumido por visita, la cantidad total de alimento consumido diariamente por vaca, y la tasa de consumo. En pocas palabras, este sistema podría generar información crítica de la alimentación ya que permitiría la medición de la respuesta de las vacas a varios factores de manejo en situaciones competitivas algo que hasta ahora ha sido imposible.
Investigadores suecos (Olofsson, 1999) han evaluado el efecto de incrementar la competencia de una a cuatro vacas por estación de alimentación de raciones mixtas completas. Al aumentar la competencia por estación, las vacas mostraron tiempos promedio de consumo más cortos y tasas de consumo aceleradas. De igual manera, las visitas a la estación aumentaron en proporción directa con la mayor agresión durante el período de alimentación. Sin embargo, el consumo total de alimento no cambió. En contraste, al recibir cantidades limitadas de alimento, las vacas dominantes consumieron un 14% más alimento que las vacas sumisas. Esta divergencia aumentó a un 23% al aumentar la competencia de una a cuatro vacas por estación. En condiciones de disponibilidad limitada de alimento, la competencia se intensifica y afecta el consumo de alimento de las vacas sumisas.
Además, al aumentar la competencia de una a cuatro vacas por estación de alimentación, una proporción mayor del consumo de alimento ocurrió en la noche (1800 a 0600 h). También, las vacas pasaron una proporción menor de tiempo paradas en la noche con mayor competencia por el alimento. Al aumentar el nivel de competencia, vacas de un rango social inferior tendieron a ajustar su conducta en mayor grado que las vacas más dominantes. En lugar de comer, las vacas subordinadas quedaron paradas y acostadas a la hora del ordeño. Es más, reducir el espacio de comedero puede provocar una mayor tasa de consumo como también un mayor riesgo de problemas metabólicos como el desplazamiento abomasal y acidosis ruminal semiagudo (DeVries et al., 2004). La norma de la industria para espacios de alimentación ha sido aproximadamente 60 cm. /vaca. Con este espacio, un 66 a 70% de las vacas en un grupo puede comer simultáneamente (DeVries et al., 2004). DeVries et al. (2004) evaluaron el impacto de aumentar el espacio de comedero de 50 a 100 cm. /vaca. Estos investigadores registraron un incremento de 60% del espacio entre vacas, un 57% menos interacciones agresivas a la hora de comer, y un incremento de 24% del consumo de alimento durante los 90 minutos siguientes a la entrega de alimentos frescos. Obviamente, este estudio levanta la cuestión de cuál debe ser el espacio óptimo de comedero en un ambiente competitivo. A la vez que hay que tomar en cuenta la respuesta de la vaca versus la rentabilidad del hato - ver Diagrama 1.
El saldo final es que tenemos que saber modelar los patrones de alimentación, el consumo, las horas y el volumen de las comidas para poder predecir el consumo total de alimento y las condiciones rumiales dinámicas. La hipótesis de condiciones totalmente estables del rumen obviamente no corresponde a la realidad, por lo que puede ser que estamos entrando en un período donde el cual los investigadores puedan generar los datos de conducta de alimentación necesarios para que los modelos actuales reflejen mejor las condiciones reales.
CONDUCTA AL DESCANSO: IMPLICACIONES EN AMBIENTES COMPETITIVOS
Desde 1928, los investigadores han investigado la importancia del descanso y las implicaciones de un tiempo adecuado para el descanso, el bienestar, la salud y la productividad de la vaca (Fuller, 1928). Beneficios reconocidos de un tiempo de descanso adecuado incluyen: menos estrés en pies, menos cojera, mayor flujo sanguíneo a la glándula mamaria, mayor consumo de alimento, y mejor salud general de la vaca. Las ventajas de una rumiación adecuada son obvias y relacionadas con el mantenimiento del estado ruminal conducente a una eficiente fermentación microbiana. Aunque la fibra dietética físicamente eficaz impulsa la actividad ruminal, el estrés social, como el exceso de ganado y la competencia excesiva para alimento y cubículos, puede reducir la actividad ruminal significativamente (Batchelder, 2000).
Las vacas intentan mantener un tiempo de estar acostadas bastante fijo, y su bienestar se perjudica cuando este tiempo se restringe por varias horas (Metz, 1985). En la mayoría de los casos, aproximadamente 50% del descanso perdido ha sido recuperado dentro de diez horas (Metz, 1985). Al restringir simultáneamente el tiempo de descanso y alimentación, las vacas prefieren descansar a comer, con un tiempo adicional en pie de 1.5 h/d asociado con una reducción del tiempo de alimentación de unos 45 min. (Metz, 1985). Una relación similar fue observada por Batchelder (2000) donde las vacas estabuladas con una densidad de 130% prefirieron descansar en sus cubículos después del ordeño en vez de comer, y pasaron más tiempo paradas en el pasillo en espera de poder acostarse en vez de comer, esto en comparación con una densidad de población de ganado de 100%.
Tabla 3 muestra la relación potencial entre un mayor tiempo de descanso y mayor producción de leche a base de resultados reportados en literatura científica (Grant, 2003). El mayor consumo de alimento explicaba un 35% de la respuesta de leche a un mayor tiempo de descanso.
Tabla 3. Respuestas de leche relacionadas a un mayor tiempo de descanso. El tiempo mínimo de estar acostada es de siete horas diarias comparado con el tiempo recomendado de 14 h/d.
| Beneficio putativo |
Respuesta de leche pronosticada |
| Mayor flujo sanguíneo |
0.7 a 1.0 kg de leche más por día |
Mayor rumiación (eficiencia de digestión) |
up to 0.9 kg de leche más por día |
| Menos estrés en pies y cojera |
1.4 kg de leche más por día |
| Menos cansancio |
0.9 kg de leche más por día |
| Mayor consumo de alimento |
2.2 kg de leche más por día |
Una hora de tiempo de descanso adicional asociada con 1 Kg. de leche más por día
Medir el tiempo de descanso del ganado es difícil ya que la mayoría de los productores no tienen el lujo de poder observar sus vacas las 24 horas del día para determinar su tiempo de descanso. Cabe destacar que recientemente varios productores han preguntado por cámaras de video para monitorear el descanso y otras actividades en el establo. Qué desarrollo tremendo! A algunos productores, el uso de equipos de video para monitorear el ganado les ayudará a resolver problemas de conducta y de producción en su explotación. También, tenemos que reconocer que esta iniciativa sólo es un intento de convertir respuestas conocidas a tiempos de descanso variables en cambios de producción de leche realistas. Para una estrategia más precisa y mecanicista para pronosticar las consecuencias económicas (de corto y largo plazo) de tiempos variables de descanso de un hato lechero hay que esperar estudios más amplios sobre el impacto del alojamiento y de las rutinas de manejo en el estado de salud del hato (notablemente cojera), rendimiento reproductivo y de producción. Es probable que estas investigaciones tengan que ser de colaboración mutua ya que actualmente ninguna sola estación de investigación tiene los recursos necesarios para realizarlas, y deberán incluir una combinación de estudios controlados a pequeña escala e investigaciones de campo a gran escala.
ESTRATEGIAS DE AGRUPACIÓN Y RESPUESTAS COMPORTAMENTALES
Recientemente, Boe y Faerevik (2003) publicaron una revisión excelente de las respuestas sociales a la agrupación de becerros, vaquillas, y vacas adultas. Anteriormente, Grant y Albright (2001) habían publicado una revisión específicamente sobre los efectos de la estrategia de agrupación en el consumo de alimento de ganado lechero. Una consideración fundamental para cualquier herramienta de decisiones sobre estrategias de agrupación es la diferencia entre los conceptos convencionales en jerarquías dominantes y agrupaciones, y la realidad. Convencionalmente, se supone que 1) las vacas luchan entre si para establecer una jerarquía social, 2) la lucha termina en cuanto quede establecida la jerarquía, 3) las vacas dominantes controlan el acceso a los recursos, 4) el tamaño del grupo no debe exceder el número de vacas que un individuo pueda reconocer, 5) la jerarquía se establece rápidamente – 50% dentro de una hora, y 6) la jerarquía es estable (sólo un 4% se invierte). Compare esta descripción algo estática de interacciones grupales con el siguiente escenario realista más dinámico y más probable: 1) niveles de lucha y agresión continuos y fluctuantes, 2) la formación de subgrupos en corrales grandes, 3) incapacidad de reconocer pares cuando el grupo excede aproximadamente 100 vacas, 4) algunos individuos prosperan, no por ganar las luchas, pero por no participar, y 5) jerarquías estables formadas dentro de dos días entre vacas con experiencia social anterior y dentro de cuatro días entre vacas sin experiencia anterior.
El diagrama 3 muestra el logro de estabilidad social en un grupo de ganado, definido como cuando interacciones agonísticas no físicas predominan en el grupo, y cuando la relación entre interacciones físicas y no físicas permanecen relativamente estables (Kondo y Hurnik, 1990). Varias conductas sociales como también actividades locomotoras volverán a su nivel básico en 5 a 15 días después de un cambio de grupo o mezcla general (Boe y Faerevik, 2003). Esencialmente, esta cifra representa el mayor desafío inherente al agrupar el ganado. Hay que saber manejar un grupo de vacas de tal manera que la tasa de descenso de interacciones físicas sea la más rápida posible, y que el período de estabilidad social llegue a su máximo. En realidad y en la mayoría de los establos los animales entran y salen continuamente de los corrales, de modo que el desafío será de saber manejar el aumento de las interacciones físicas que acompañan cualquier reagrupación e introducción de nuevos animales en un corral. Una analogía razonable sería condiciones estables en el rumen – jamás se consiguen realmente, sólo se dan por supuesto.

Number of agonistic interactions: Número de interacciones agonísticas Physical: Físicas Non-physical: No físicas “Social stability”: “Estabilidad social” Time: Tiempo Diagrama 3. Interacciones agonísticas después de volver a agrupar ganado lechero (adaptado de Kondo y Hurnik, 1990).
Herramientas tempranas para agrupar el ganado podrían suponer que la estabilidad social se hace y luego se mantiene, pero esto sería una simplificación de la realidad. El monitoreo y luego la planeación significa controlar lo físico: la relación de interacción no física sería una herramienta valiosa para productores y asesores. Datos clásicos como los reportados por Krohn y Konggard (1980; citado en Grant y Albright, 2001;
La siguiente tabla (4) provee información útil para saber cómo adaptar los cambios de descanso, alimentación, y otras actividades que ocurren con una reagrupación. Necesitamos datos similares para vacas manejadas en grupos más grandes.
Tabla 4. Cambiando vacas de un grupo a otro y las respuestas de conducta asociadas. 1
| Actividad |
Día 0 |
Día 1 |
Día 6 |
| Tiempo de consumo, min./d |
295 |
271 |
302 |
| Nro. de comidas/día |
5.2 |
4.6 |
5.2 |
| Descansando/acostada, min./día |
580 |
336 |
537 |
| Confrontaciones |
19 |
163 |
20 |
Krohn y Konggard (1980) citados en Grant y Albright (2001).
Una herramienta útil para ayudar con decisiones apropiadas de agrupación tendría que considerar la competencia por los recursos, la densidad de población del ganado, el tamaño del grupo (y puede volverse demasiado grande?), la composición del grupo (especialmente la mezcla de vacas primerizas y multíparas), y el nivel de mezcla y movimientos entre grupos, particularmente durante el período de transición cuando el comportamiento del consumo se deprime por naturaleza. Una herramienta que pudiera pronosticar con precisión el efecto neto de estos factores en el presupuesto de tiempo, asumiendo que las desviaciones de un presupuesto normal de tiempo pueden ser relacionadas a cambios de salud y rendimiento, sería una meta lógica de investigación.
DENSIDAD DE POBLACIÓN DE GANADO y RESPUESTAS COMPORTAMENTALES
La densidad de la población afectará el presupuesto de tiempo del ganado. Hasta la fecha, son pocos los experimentos que han evaluado la densidad de la población, y algunos fueron realizados con pocos animales por corral. Por lo tanto, el efecto real de densidad de la población de ganado lechero en grupos grandes no se conoce. Una diferencia importante entre grupos pequeños y grupos más grandes (y más realista) es el tiempo que un animal pasa fuera del corral para el ordeño y otros procedimientos. Cuando las vacas pasan demasiado tiempo fuera del corral (básicamente más de 3.5 horas diarias), el tiempo de descanso será menor (Matzke et al., 2002). Además, al mezclar animales primerizas y multíparas, se reduce mucho más el tiempo de descanso para las vaquillas primerizas que para las vacas mayores (-2.6 h/d para las vacas multíparas y –4.2 h/d para las primerizas; Matzke, 2003).
Tabla 5 resume la influencia de la densidad de población en la conducta del ganado lechero de los pocos reportes que existen. Aunque obviamente haya una variación entre un estudio y otro, los pocos datos reportados hasta ahora son bastante consistentes. Sin embargo, un punto de diferencia notable entre Wierenga y Hopster (1990) y otros reportes se refiere al efecto de la densidad de población en la actividad del descanso. Encontraron Wierenga y Hopster poco impacto de sobrepoblación, algo que difiere sustancialmente de otros reportes. Algunas conclusiones tentativas de estos estudios son: 1) a una densidad de población de 120% o más, el tiempo de descanso se reduce con un 12 a 27% (puede ser en función del tamaño del corral con una mayor reducción para corrales grandes), 2) el tiempo de consumo de alimento no se ve muy afectado por la densidad de población del ganado (aunque los patrones de alimentación y el consumo podrían serlo), 3) la rumiación puede ser reducida con hasta un 25% a una densidad de población de 130%, y 4) a una densidad de población de 120% y más, el tiempo en pie será incrementado con un 15 a 25%. Por lo general, el efecto negativo en descanso y en ganado en pie al sobrepoblar el ganado más allá de ~120% se acentúa al incrementar el nivel, pero todavía no hay suficientes datos de grupos grandes para poder determinar el efecto.
Tabla 5. Densidad de población (DP) de ganado (con relación a cubículos) y respuestas comportamentales relativas, con las respuestas a una densidad de población de 100% fijado en 1.00.
| Fuente |
DP(%) |
Descansando |
Comiendo |
Rumiando |
En pie |
| Batchelder (2000) |
100 |
|
1.00 |
1.00 |
|
| |
130 |
|
0.95 |
0.75 |
|
| Winkler (2003) |
66 |
1.02 |
|
|
0.95 |
| |
100 |
1.00 |
|
|
1.00 |
| |
150 |
0.88 |
|
|
1.22 |
| Fregonesi et al. (2004) |
100 |
1.00 |
|
|
1.00 |
| |
110 |
0.92 |
|
|
1.12 |
| |
120 |
0.88 |
|
|
1.15 |
| |
135 |
0.84 |
|
|
1.19 |
| |
150 |
0.80 |
|
|
1.25 |
| Wierenga and Hopster (1990) |
100 |
1.00 |
1.00 |
|
1.00 |
| |
125 |
1.00 |
1.04 |
|
1.25 |
| |
133 |
0.98 |
0.95 |
|
1.52 |
| |
155 |
0.93 |
1.01 |
|
1.46 |
| Matzke and Grant (2002) |
85 |
0.95 |
1.02 |
|
0.95 |
| |
100 |
1.00 |
1.00 |
|
1.00 |
| |
120 |
0.73 |
1.02 |
|
1.20 |
EVALUADOR DE PRESUPUESTO DE TIEMPO
El diagrama 4 muestra el “Evaluador de Presupuesto de Tiempo” que hemos desarrollado en el Miner Institute como un esfuerzo inicial para pronosticar el impacto de las rutinas de manejo y la densidad de población del ganado en el presupuesto de tiempo del ganado lechero. Las metas para las actividades de descanso y alimentación son basadas en datos recientes de estudios de corrales grandes como también de investigaciones más cuidadosamente controladas de grupos más pequeños. Aunque exista una fluctuación en el tiempo de consumo (3 a 6 h/diarias), hemos escogido 5.5 h/diarias para esta versión, aunque este valor pueda ser modificado por el usuario para determinadas situaciones. También, pueden ser introducidos tiempo fuera del corral para el proceso de ordeño y otras actividades. Al igual que el tiempo de consumo, los tiempos que el ganado pasa tomando agua y en pie son también incorporados en la hoja de cálculo, valores que pueden ser ajustados por el usuario si quiere. Estos aportes permiten calcular el tiempo disponible para el descanso. Este enfoque es simplista ya que obliga al usuario de medir, evaluar, o aceptar valores estándares para comer, beber, y otras actividades. Con más labor investigativa, esperemos que seamos más capaces de pronosticar o medir más fácilmente estos aportes.

Diagrama 4. Hoja de cálculo Excel “Evaluador de Presupuesto de Tiempo, versión 3.0” para calcular el tiempo disponible para descanso y la pérdida potencial de producción al no haber suficiente tiempo de descanso o cuando sobrepoblación de ganado ocurre.
La hoja de cálculo también ajusta los tiempos del ganado acostado y en pie a base de los datos de densidad de población presentados en Tabla 5. Ya que hay muy pocos datos disponibles, especialmente para grupos grandes, la versión actual de la hoja de cálculo sólo ajusta los tiempos de ganado acostado y en pie a una densidad de población de 120%. Esto es una simplificación exagerada de la realidad, pero no hay suficientes datos como para justificar un enfoque más detallado. La hoja de cálculo sustrae el tiempo disponible para el grupo del requerimiento de descanso de vacas promedio y de las vacas de mayor producción del grupo (basado en datos de Matzke, 2003). Si la diferencia resulta negativa (es decir, el tiempo de descanso es insuficiente), se pronostica una pérdida de producción de leche asumiendo que una hora adicional de tiempo acostado más allá de 7 h/d produce 1 Kg. más de leche por vaca (basado en la propuesta de Tabla 3). Como ha sido mencionado anteriormente, este enfoque simplifica lo que muy bien pueden ser impactos bastante complicados para la salud del hato en un solo estimado de pérdida de producción. En pruebas de campo, la hoja de cálculo ha resultado ser sorprendentemente acertada al pronosticar pérdidas de producción de leche. El cálculo final de la hoja de cálculo simplemente convierte la energía contenida en la producción perdida en la pérdida equivalente de peso o condición corporal. Tengan en cuenta que esto es simplemente un cálculo de energía equivalente, y que no hay ninguna investigación publicada que relaciona directamente el tiempo de descanso con cambios de la condición corporal.
La hoja de cálculo Excel está disponible en la página Web del Miner Agricultural Institute: http://www.whminer.com.
Enlace de la hoja de cálculo: http://www.whminer.com/Outreach/Time%20Budget%20Evaluator%20Miner%20Institute%20v3.0.xls
RESUMEN
Se necesita mucho más labor científica para desarrollar herramientas precisas para la evaluación de estrategias de manejo para minimizar los efectos negativos en conductas naturales y presupuestos de tiempo. Información clave debe incluir la medición de consumo de alimento y conducta de consumo para vacas alojadas en grupos en situaciones competitivas. Los tiempos de descanso y en pie del ganado juegan un papel principal para la salud y productividad de las vacas y es importante entender las consecuencias del manejo de estos dos variables. Se ofrece una hoja de cálculo común para evaluar el presupuesto de tiempo de las vacas, tanto como una herramienta de uso prudente como para determinar las áreas que necesitan más investigación.
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