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ARTÍCULO

Manejando el cambio a un sistema de ordeño robotizado

John Baines
Publicado: June 03, 2002
  • El sistema de ordeño automatizado no es un sustituto por ganadería profesional o buen manejo. 
  • Es importante que todas las medidas preventivas normales se mantengan en cuanto al control de mastitis, salud y reproducción.

Introducción

Mover vacas a una nueva instalación de ordeño, convencional o robotizada, puede ser estresante y perjudicial para el rendimiento de cualquier hato de ganado. A menos que se tomen las medidas apropiadas para acostumbrar las vacas a las nuevas instalaciones y se capacite el personal para usarlas adecuadamente, el resultado puede ser un deterioro del tiempo de ordeño y agravación de problemas de mastitis subclínica latente.

Cuando el cambio es de ordeñar en una sala convencional a un sistema automatizado, el desafío del cambio es todavía mayor. Además del período de capacitación potencialmente estresante, tanto para las vacas como el personal, el ordeño ya no ocurre a horas predeterminadas y a intervalos regulares. La frecuencia de ordeño dependerá de estrategias administrativas relacionadas al alojamiento y la alimentación, y sus efectos sobre la disposición de las vacas de visitar la estación de ordeño.

Estudios hechos en Dinamarca y los Países Bajos indican que la calidad de la leche y los niveles de mastitis tienden a deteriorar, al menos por un tiempo, después de la introducción de un sistema de ordeño robotizado. El alcance del deterioro se relaciona la mayoría de las veces a la eficacia general de administración y control de mastitis del hato antes de la conversión.

Los sistemas de ordeño automatizados ofrecen la posibilidad de ordeños más frecuentes.  Aunque la sabiduría tradicional sugiere que esto debe ser asociado con un incremento de la producción de leche, la práctica ha mostrado que esto se logra en algunos establos, en otros no.

Obviamente, el manejo es un factor principal al determinar si la introducción de un sistema de ordeño automatizado tendrá éxito, o no. Este artículo trata la necesidad de una estrategia de manejo eficaz. Se ofrece consejos sobre maneras de reconocer problemas potenciales y minimizar sus efectos.

Calidad de Leche y Salud Mamaria

AEstudios de varios países europeos indican un deterioro de la calidad de la leche al introducir sistemas de ordeño automatizado (Lind et al. 2000).

Un estudio más reciente realizado en Dinamarca (Rasmussen M D et al, 2001) de una población de 69 establos confirma que, en promedio, el conteo de células somáticas aumenta durante los primeros meses después de la introducción de ordeño automatizado. Después del deterioro inicial, los conteos de células somáticas disminuyeron. Rasmussen no pudo ofrecer una razón concluyente del aumento, pero sugirió que se debe prestar más atención al período de introducción.

Otro estudio en los Países Bajos (van der Vorst, 2002), de datos de un total de 394 establos en tres países, también indican un deterioro de conteos de células somáticas y bacterias totales, depresión del punto de congelación y niveles de ácidos grasos libres. Este estudio indica que, para los cuatro parámetros de calidad de leche, el deterioro es peor con los sistemas de ordeño automatizado más viejos y parece haberse vuelto menos pronunciado con los sistemas de fabricación más reciente. Después del aumento inicial, tanto el conteo de células somáticas como el conteo de bacterias totales disminuyeron significativamente.

Todos los estudios ya mencionados indican que la salud mamaria, medida por conteo de células somáticas y nuevas infecciones, deteriora después de la introducción del ordeño automatizado. Después de algunos meses, la situación suele mejorar.

Vale mencionar que estas observaciones han sido basadas en los resultados promedio de los estudios respectivos. Mientras que parece haber un deterioro general y duradero respecto a la depresión del punto de congelación y los niveles de ácidos grasos libres, hay bastante variación entre el grado de variación mostrado en los registros individuales de los establos de los conteos de células somáticas y bacterias totales. Esto sugiere que el grado al cual deterioran la salud mamaria, el conteo de células somáticas y las bacterias totales, si es que deterioran, está influenciado por circunstancias y por el manejo de la explotación.

Producción de Leche

En la mayoría de los casos, productores que instalan sistemas de ordeño automatizado esperan un aumento de producción por aumentar la frecuencia de ordeño. El aumentar de dos a tres ordeños diarios puede resultar en un aumento de producción entre 5 y 25% (Hillerton & Winter, 1992).

Varios estudios sugieren que el aumento real desde la introducción del ordeño automatizado es menor de lo que se había esperado. En Suecia, la producción de leche aumento con un 6.75% después de la introducción del ordeño automatizado (Svennerstein-Sjaunja et al. 2000). En 69 establos daneses (Rasmussen M D et al, 2001), fue reportado un incremento de 2% de 23.9 Kg. a 24.4 Kg. por día. Datos NRS en los Países Bajos (de Koning, 2002) reportan un aumento de 11.4% asociado con el cambio al ordeño automatizado. Debe constar que esta última cifra no está corregida por ningún cambio de la potencial genética de vacas ordeñadas en el sistema de ordeño automatizado comparado con el grupo ordeñado previamente.

Además de lo ya dicho, la práctica muestra que hay mucha diferencia entre el  rendimiento de un establo a otro.

En general, un aumento de producción por la mayor frecuencia de ordeño de los sistemas de ordeño automatizado parece quedar corto de lo dicho por experiencias anteriores. Una posible explicación es que los ensayos investigando aumentos de producción asociados con una mayor frecuencia de ordeño son todos basados en un intervalo de ordeño constante. Con ordeño automatizado, los intervalos de ordeño pueden variar considerablemente entre un animal y otro, como también la frecuencia de ordeño. Animales que vienen a ser ordeñadas tras intervalos muy largos pueden de hecho mostrar una baja de producción.

Manejo

De lo anterior es obvio que el manejo de las explotaciones que han optado por un ordeño automatizado, es un factor determinante del éxito del sistema y del grado al cual problemas puedan surgir durante el período de transición.

Además de los cambios de rutina para las vacas, los operarios y encargados del hato pierden el contacto regular con las vacas durante el ordeño. Para mucha gente, esto significa que tienen que aprender a usar la información provista por el sistema robotizado. En lugar de confiar en la percepción visual del bienestar y condición de las vacas, tienen que confiar en la producción de información adecuada del sistema y su debida interpretación. A su vez, el buen resultado del cambio dependerá totalmente de que los operarios y encargados del hato tomen las decisiones correctas y medidas apropiadas.

Los sistemas de ordeño automatizado, en su actual fase de desarrollo, no pueden reemplazar la buena cría y el buen manejo del ganado. Desde un principio, es importante que los usuarios reconozcan que el sistema no promete grandes ahorros de mano de obra, pero solamente cambia la modalidad e intensidad del trabajo. En cierto grado, el trabajo manual se reduce, pero es reemplazado por más manipulación y observación de datos (Deutsche Tierärztliche Wochenschritt).

Es útil identificar lo que el sistema de ordeño automatizado puede hacer y no puede hacer para poder empezar a definir las prioridades de manejo y cría del ganado.

El Sistema de Ordeño Automatizado Puede:  El Sistema de Ordeño Automatizado No Puede:
  • Admitir la vaca a la estación de ordeño
  • Identificar la vaca 
  • Decidir si la vaca debe ser ordeñada, basado en parámetros de operario
  • Dosificar alimento, según parámetros de operario 
  • Limpiar pezones 
  • Colocar casquillos
  • Retirar casquillos cuando el flujo baja a un nivel pre-determinado
  • Rociar desinfectante de pezones postordeño
  • Permitir que la vaca salga de la estación de ordeño
  • Rechazar leche, según parámetros de operario
  • Registrar producción de leche
  • Producir listas de alarma, según parámetros de operario
  • Buscar al operario en una emergencia, según parámetros de operario
  • Traer vacas a la estación de ordeño
  • Limpiar vacas excesivamente ensuciadas por el alojamiento
  • Distinguir entre pezones y mechas de pelos sucios en la ubre
  • Ordeñar vacas con una configuración de ubre inadecuada
  • Determinar el nivel de alimento concentrado para las vacas
  • Determinar la producción esperada o frecuencia de ordeño para decidir cuando una vaca debe ser ordeñada
  • Saber si una vaca está completamente ordeñada o no
  • Curar vacas enfermas
  • Llamar al veterinario
  • Inseminar vacas
  • Curar vacas ya infectadas de mastitis
  • Manejar y suministrar el forraje
  • Manejar el pastoreo en pradera
  • Limpiar el área de ordeño
  • Pedir semen
  • Rellenar recipientes de químicos
  • Pedir alimentos y químicos
  • Reemplazar componentes de goma gastados o dañados
  • Darse servicio
  • Enojarse!
 
Después de haber aceptado la capacidad del sistema, es esencial iniciar los preparativos antes del período de transición. También hay que recordar que la liberación de adrenalina detendrá la bajada de leche. De manera que el enfoque de todos los preparativos debe ser haciendo el período de introducción lo más libre de estrés posible tanto para el personal como para las vacas.

Preparativos para la Transición – El Establo

El objetivo más obvio es él de asegurar que el diseño del establo haga que las vacas visiten la estación de ordeño automatizado. Varios estudios (Lind et al. 2000) muestran que la alimentación es la fuerza más motivadora. Mientras es obvio que existen varios diseños que dan buen resultado, también es obvio que hay que tomar en cuenta de qué manera la ubicación del sistema de ordeño automatizado relativo a las áreas de alimentación de concentrados y forraje puede ser utilizada para promover la asistencia del ganado.

No es absolutamente necesario para las vacas de recibir su alimento concentrado en la estación de ordeño automatizado. Si quiere aumentar la capacidad del equipo de ordeño al máximo, la opción más práctica puede ser de instalar un dosificador de alimento concentrado en el área de salida (Prescott, 1996). Para sacar el mejor provecho posible de este arreglo es necesario que el control de la estación de ordeño automatizado y el dosificador de alimentos puedan ser integrados en un solo software. Esto asegura que los alimentos concentrados pueden ser asignados, dentro de la ración total de la vaca, en la estación de ordeño automatizado o en el dosificador de alimentos.

Hay grandes diferencias de opinión sobre si los sistemas más eficaces deben emplear el método de libre acceso, donde las vacas pueden escoger si quieren acudir a la estación de ordeño, o acceso obligado, donde las vacas sólo pueden llegar al área de alimentación por medio de la estación de ordeño. El período inicial de introducción, y cuando se agregan vacas nuevas serán ambas más fáciles cuando existe la posibilidad de acceso obligado.

También hay que considerar el sistema de enfriamiento de la leche para asegurar que la leche se enfríe lo más pronto posible, pero sin correr el riesgo de congelarla. También hay que poder seguir ordeñando mientras el tanque principal de almacenamiento está siendo vaciado, por ejemplo un tanque intermedio. De lo contrario, la capacidad del sistema de ordeño automatizado puede ser gravemente limitada. También es necesario asegurarse de que los controles del sistema de enfriamiento puedan ser integrados con los del sistema de ordeño.

Preparativos para la Transición – Las Vacas

Vale la pena eliminar problemas obvios antes del período de transición.

En reconocimiento de que la salud mamaria puede ser adversamente afectada por el período de transición, vacas con un conteo alto de células somáticas deben ser identificadas y las medidas apropiadas tomadas, preferiblemente siguiendo el consejo del veterinario de la explotación. Esto puede incluir un secado temprano, tratamiento o sacrificio.

El proveedor del equipo debe facilitar detalles sobre características de ubre y pezones no aceptables. El hato debe ser examinado para identificar vacas con ubres y/o pezones que no son apropiados para ser ordeñados en un sistema de ordeño automatizado. Mientras que posiblemente vale la pena perseverar con casos marginales, puede valer la pena sacrificar, o al menos secar temprano, vacas que probablemente presentarán problemas graves.

Aunque muy obvio, cuando es necesario las vacas deben ser equipadas con los dispositivos de identificación automática requeridos por el sistema de ordeño automático. Es recomendable realizar esta tarea en un momento y a una hora que no causen estrés indebido a los animales. Es preferible hacerlo algún tiempo antes de introducir las vacas a la estación de ordeño automatizado.

El pelo en las ubres de las vacas debe ser cortado o chamuscado, ya que el exceso de pelo puede causar dificultades para los sistemas de ubicación de pezones y colocación de casquillos. Para minimizar el estrés esto no se debe hacer al entrar las vacas por primera vez a la estación de ordeño.

Preparativos para la Transición – La Gente

Es importante que usuarios de sistemas de ordeño automatizado no asuman que pueden “dejar todo al robot”. Todo el personal, tanto del establo como del instalador, tiene que ser totalmente informado de sus responsabilidades durante el período de introducción y después. Además, el personal del establo debe ser totalmente familiarizado con la operación del software de manejo. Es esencial que el sistema tenga información actualizada de todas las vacas del hato antes de la introducción del sistema.

Mientras todos los sistemas actualmente en el mercado tienen sistemas de limpieza automatizados, todos también tienen requerimientos específicos para la limpieza externa, y áreas no limpiadas por el sistema automatizado. Además, hay una cantidad de chequeos de servicio de rutina que deben ser realizados por el personal del establo.

Introduciendo las Vacas al Sistema de Ordeño Automatizado

Es vital tratar de reducir el estrés de las vacas causado por introducirlas en un ambiente desconocido. Requiere de tiempo y paciencia acostumbrar las vacas no sólo a entrar en la estación de ordeño automatizado, pero también de acostumbrarlas a la colocación de los casquillos. Hay que recordar que la gente se cansa y se pone de mal humor. Invariablemente esto se transmite a las vacas. Por lo tanto, es mejor planear el período de introducción para varias sesiones manejables.

Idealmente, un grupo de alrededor de 30 vacas debe entrar y pasar por la estación de ordeño. Se recomienda dar un puñado de alimento a las vacas como aliciente. Después de haber hecho eso un par de veces, las vacas estarán más relajadas. Algunos ingenieros comentan que este proceso puede ser excesivo, resultando en una peor reacción cuando las vacas son expuestas por primera vez a la colocación automatizada de casquillos.

Si no es posible acostumbrar las vacas al equipo de ordeño antes del primer ordeño, por ejemplo si las vacas han sido trasladadas a instalaciones totalmente nuevas y no es práctico volver a la facilidad anterior, es todavía más importante proceder despacio y con mucha delicadeza en el primer día de ordeño.

Al ordeñar las vacas por primera vez en un sistema de ordeño automatizado, un grupo manejable, alrededor de 30 vacas, debe ser tentado a entrar a la estación usando alimento concentrado y una medida mínima de coerción humana. En la primera ocasión, el ordeño de un grupo de este tamaño podría tomar unas 4 a 6 horas.

Los pezones deben ser lavados manualmente y preordeñados para estimular una respuesta firme de baja de leche a base de oxitocina. Una vez logrado eso, el sistema de colocación automatizada debe ser iniciado. En función de la tecnología utilizada para la ubicación de pezones, puede ser necesario para el operario de “conducir” el brazo robotizado hacia los pezones en esta primera ocasión. Aunque las vacas puedan llegar a asustarse por la acción del equipo de ordeño automatizado, normalmente se tranquilizan cuando los casquillos han sido colocados.

Una vez que el grupo básico de vacas haya sido ordeñado por primera vez, es prudente realizar un lavado caliente del equipo de ordeño, antes de apagar la máquina.  Es poco probable que las vacas acudan a la estación voluntariamente después de este primer ordeño.

Es probable que esta clase de asistencia manual sea necesaria también para el segundo y tercer ordeño. Después del tercer ordeño, el robot debe quedar encendido para así permitir a las vacas acudir voluntariamente. Para entonces, es usual que las vacas visiten la estación de ordeño, atraídas por la posibilidad de recibir alimento.

Es importante que los ingenieros encargados de la instalación involucren lo más pronto posible al personal del establo en este proceso. A fin de cuentas, el personal del establo seguirá allá cuando los ingenieros se hayan ido. El resto del hato debe ser introducido al sistema en los días siguientes.

Período Inmediatamente Después de la Introducción

Tras el período de introducción inicial, es esencial que el personal del establo se concentre en asegurarse de que las vacas acudan a la estación de ordeño automatizado, especialmente cuando las vacas tienen la opción entre acudir, o no. Mientras algunas vacas se adaptan rápidamente, otras no visitarán la estación de ordeño automatizado a menos que sean obligadas. Una vez más, la instalación de puertas de un solo sentido ayudará al personal a asegurarse de que estas vacas sean ordeñadas.

El personal del establo debe saber resistir la tentación de “ayudar” al robot. Ayudar con la colocación de los casquillos impide que el sistema “aprenda” la posición de los pezones de la vaca, conduciendo esto a un círculo vicioso de siempre querer ayuda.

También es aconsejable checar que las vacas consuman su asignación de alimento concentrado.

El software de manejo debe poder generar reportes de vacas que no hayan acudido a la estación durante un período establecido. Estas vacas deben ser llevadas a la estación lo más pronto posible. Reportes también deben ser usados para identificar vacas que persisten en causar intentos fallidos de colocación. Estas vacas deben ser examinadas para definir las causas. Y si es necesario, eliminarlas del hato.

Durante este período, el personal del establo también debe comenzar a analizar los datos recolectados por el software de manejo.

Los Próximos Meses – Manejos de Rutina

Los usuarios de sistemas de ordeño automatizado ya no tienen contacto con cada una de las vacas dos o tres veces diarias en la sala de ordeño. Por lo tanto es necesario adaptarse al concepto “gestión por excepción” e identificar estas excepciones de la información recolectada por el software de manejo de ganado el cual debe poder generar reportes gerenciales y de alarma.  Idealmente, el sistema de manejo debe estar en comunicación a tiempo real con la estación / estaciones de ordeño.

Además, el software de manejo debe poder generar reportes personalizados de acuerdo a las necesidades particulares de la explotación. A la larga, la mayoría de los usuarios se deciden por sus propios reportes, los cuales deben incluir:

Impreso Diario En Pantalla o/e Impreso-  a Petición
Actividades Urgentes Actividades Pendientes
  • Vacas por inseminar
  • Vacas por parir
  • Vacas por secar
  • Conductividad / Variación de producción de leche
  • Otras indicaciones (el futuro?)
  • Colocaciones fallidas
  • Asistencia infrecuente
  • Producción de leche
  • Conductividad / Salud mamaria
  • Leche rechazada

Cuando hay que tomar medidas, hay que tomarlas de inmediato. Esto puede significar tener que ir a examinar una vaca, o llevarla inmediatamente a la estación de ordeño. En casos menos urgentes, puede ser suficiente programar el sistema para dirigirla al patio de espera para examinarla la próxima vez que acude al ordeño, o cuando el veterinario viene de visita. Claramente, estas decisiones dependen de buenos conocimientos del hato y un buen manejo.

Además de usar los reportes generados por la computadora, el personal del establo debe establecer rutinas para otras tareas como pueden ser la limpieza del área de ordeño, inspección de los equipos para posibles daños, desgaste y otras malfunciones.

Cambio de Circunstancias

Es especialmente importante monitorear la frecuencia y regularidad de la asistencia de las vacas. Esta puede cambiar dependiendo de un número de factores externos como el clima, régimen de alimentación de forraje, manejo de pastoreo y hasta por la fase de lactancia. Cuando una proporción significante de la asignación total de concentrados se dosifica en la estación de ordeño automatizado, una frecuencia menor de visitas resultará en menor producción y un secado temprano.

Una fuente de problemas puede ser establos dando dietas de Ración Mixta Completa (TMR, por sus siglas en inglés) donde las vacas al final de su lactancia reciben muy poco alimento en la estación de ordeño automatizado y tienen la opción entre visitar la estación de ordeño o el área de alimentación a granel. En estas circunstancias, hay muy poco que atrae las vacas a la estación de ordeño. Por consiguiente, la frecuencia de ordeño puede disminuir y la lactancia concluye prematuramente.

Una solución es de reintroducir un régimen de circulación de un solo sentido, con una desviación preordeño para vacas que no deben ser ordeñadas. Como alternativa, la ración puede ser reformulada dosificando más concentrado en la estación de ordeño o en una dosificadora ubicada en el área de salida.

Muchos usuarios han encontrado que modificar el patrón de suministro de forraje, o aumentar la frecuencia, puede estimular las vacas a ser más activas y mejorar las tasas de asistencia.

Usuarios no deben confiar sólo en la información provista por el programa de manejo de la explotación, pero también utilizar datos de otras fuentes como pueden ser la organización que maneja el registro del hato, por ejemplo conteos de células somáticas de vacas particulares, y el comprador de su leche. Es esencial que cuando haya cualquier indicación de resultados adversos, las causas sean investigadas de inmediato.

Comentarios Finales

  1. Introducir vacas a una nueva instalación de ordeño puede ser estresante tanto para el personal como para las vacas.  Esto puede ser la causa de un deterioro de la calidad de leche, la salud mamaria y un rendimiento empeorado.
  2. El alcance de los efectos del período de transición, o si tal interrupción ocurra o no, dependerá mayormente de la eficacia de la administración del establo antes, durante y después del período de introducción.
  3. Los efectos transitorios pueden ser minimizados mediante un manejo eficaz.
  4. Usuarios tienen que aprenderse rápidamente a confiar en los reportes del programa de manejo para decisiones gerenciales y acciones.
  5. Usuarios tienen que darle tiempo al robot que “aprenda” y tener fe en que las vacas se adapten.  Aunque puede ser difícil dejar que la máquina siga sola, suele ser la mejor táctica.
  6. Hay que prestar atención constante a toda la información disponible para el usuario, tanto del programa de manejo como de fuentes ajenas al establo, y tomar las medidas apropiadas.
  7. El sistema de ordeño automatizado no reemplaza la buena cría o buen manejo.  Es importante que todas las medidas preventivas normales se mantengan respecto al control de mastitis, salud animal y reproducción. 
     

Referencias:

Hillerton J E & Winter A (2000) The effects of frequent milking on udder physiology and health. Proceedings of the International Symposium on Prospects for Automatic Milking, EAPP No 65, Wageningen, the Netherlands.

De Koning, Personal Communication, Research Institute for Animal Husbandry, Netherlands.

Deutsche Tierärztliche Wochenschritt, Issue 108, p113.

Lind et al. (2000) Automatic Milking: Reality, Challenges and Opportunities. Proceedings of International Symposium on Automatic Milking, 19.

Prescott N B, (1996) Dairy Cow Behaviour and Automatic Milking. PhD Thesis. Bristol University, UK.

Rasmussen et al. (2001) Udder Health of cows milked automatically, unpublished draft of paper for Livestock Production Science.

Svennerstein-Sjaunja K et al. The Milking Process in an Automatic Milking System, Evaluation of Milk Yield, Teat Condition and Udder Health. Proceedings of International Symposium on Automatic Milking, 277.

Van der Vorst (2002) Automatic Milking and Milk Quality, Personal Communication, Research Institute for Animal Husbandry, Netherlands.

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