“En cinco años las cosas estarán resueltas”, dijo Jamie Newbold de la Universidad de Aberystwyth en Reino Unido en un debate durante la Primera Cumbre IDF de Ganadería Láctea en Edimburgo. “Hay que llevar los temas del laboratorio a la vida real,” advirtió Theun Vellinga del Animal Sciences Group de la Wageningen University y Research Centrum. Un ejemplo podría ser que arar la tierra de pasto para plantar grano conlleva una fuga de los gases almacenados en el suelo.
El metano es el contribuyente más importante
De entre todos los gases de efecto invernadero, el metano es el contribuyente más importante: cerca del 60 por ciento (seguido del óxido de nitrógeno y el óxido nítrico con un 24 por ciento). Un estudio en Holanda mostró que una vaca con una producción de leche de 8.200 kg por lactación (305 días) emite 233 kg de metano por si misma y 101 kg a través de estiércol. Por lo tanto, las medidas se centran en el metano. La nutrición y la gestión del estiércol son las dos direcciones más importantes en las que buscan los científicos.
“Alimentar a una vaca como a un cerdo, no como a un rumiante”, propuso el científico Theun Vellinga. “En vez de alimentarla con hierba, hacerlo con maíz y patatas es realizar un gran cambio”, admitió, “pero de esta forma se pueden reducir las emisiones”.
Theun Vellinga
Bio-digester como solución con futuro
Realizar la fermentación del estiércol en un es una solución real y con futuro para dar a conocer la producción de metano del estiércol. En China el gobierno proporciona a las pequeñas granjas un pequeño digester. El ganadero holandés Kees Gorter convierte en energía el metano que se desprende del estiércol de las vacas. Junto con otroa dos socios, tiene dos digester rentables que produce energía para la granja y para otras 1.500 casas. Los asistentes a la Cumbre estuvieron de acuerdo en que la fermentación es una opción, pero presentaron diversas preguntas acerca de la rentabilidad y la legislación. Si el digestate (el estiércol del digester sin metano) pudiese ser reconocido por los gobiernos como fertilizante, la situación mejoraría. En algunos países los ganaderos no pueden distribuir la bio-energía en la red energética pública.
Reemplazarlo por vacas de alta producción
Otras dos soluciones paralelas serían reducir el número de ganado joven y aumentar la producción de leche por vaca, tal y como sugirió Theun Vellinga. “En Egipto tenemos 6 millones de vacas, la mayoría de raza doméstica. Las reemplazamos por 1 millón de vacas de alta producción de raza Holstein Friesians y así solucionamos el problema” sugirió el productor lácteo Walid El-Sherbiny. Dijo que los ganaderos pequeños con una o tres vacas se centran en la producción baja de razas locales por razones culturales. Este tipo de cambio es plausible. Se llevó a cabo en México, dijo Abelardo Martinez, del Hoard’s Dairyman en Español.
 Rafik Riad y Walid El-Sherbiny de Egipto
Las Técnicas de Modificación Genética son controvertidas
La modificación genética es un tema de discusión en todo el mundo. “Las técnicas de Modificación Genética (GMO) en plantas de cultivo y quizás en animales podrían tener un papel crucial en la reducción de las emisiones” dijo el ganadero brasileño Roberto Jank. Pidió que se usen esas técnicas. Se convirtió en un tema muy controvertido – sobre todo en Europa – aunque la mayoría de los asistentes no mostraron ningún problema con el uso de las GMO.
Consumidores y Old MacDonald
Los consumidores viven en un mundo de granjas tipo Old MacDonald, sin ver la modernización de la ganadería láctea y haciendo perdurar “por los viejos tiempos una producción orgánica”. Kelly Hamilton, representando a los consumidores de lácteos, proclamó que los consumidores quieren leche con “etiqueta verde”, sin embargo el precio está al principio de su lista de decisiones. La cuestión principal es hacia qué se decantarán los consumidores: salvando el planeta con los productos orgánicos o usando la biotecnología. El sector lácteo tiene que explicar los beneficios y los riesgos.
 Kelly Hamilton, pilot and dairy consumer representative
En el tema de la huella de carbono algunos minoristas ya están incorporando alguna información en sus productos. John Gilliland del Norte de Irlanda señaló que un paquete de galletas Walkers tiene su huella de carbono etiquetada de una forma muy confusa. De manera que los consumidores estarán al tanto de las emisiones de gases de efecto invernadero, pero se debe poner en marcha un etiquetado aprobado y estandarizado, porque de otra forma sólo se induce a la confusión. Predijo que los consumidores exigirán productos con una menor huella de carbono. |